sábado, 24 de marzo de 2012

Arroz de caldo de cocer los caracoles o Arroz de caracoles sin caracoles

Nuestra amiga Conchita Sanz Vituri, de Escucha, nos remitió una receta antigua, que hacían su madre y su abuela, aprovechando la salida de los caracoles ("los de abril para mí, los de mayo para mi hermano y los de junio para ninguno"). Da la casualidad de que Gabino, otro amigo ya jubilado, me dio el otro día un kilo de caracoles que había cogido esta semana (esta primavera está un poco loca y tan pronto nieva como "regala" con el calor). Estaba con mi marido hablando del arroz de caracoles sin caracoles y Pepe, mi compañero de trabajo, nos dijo que también lo hacía su abuela en Alfambra. Agustín, hermano de Conchita y compañero de trabajo de José Luis, nos explicó que lo comía en casa de su hermana, y que él solía comerse el arroz y menos los caracoles. Siguiendo los pasos indicados por Concha hemos hecho arroz de caracoles sin caracoles y os puedo asegurar que es un plato singular y apetecible, quizá por eso de que los caracoles, una vez que los pruebas al año, en vez de desearlos diariamente, te esperas para el próximo, pues el primer cate ya te deja saciada.
Por cierto, mi madre ha aprovechado la otra mitad de caracoles para elaborar unos caracoles con conserva, que pondré en la próxima entrada.

Ingredientes:
Caracoles
Agua
Sal
Aceite de oliva del Bajo Aragón
Laurel
Hierbabuena
Perejil
Hueso de jamón rancio
1 cebolla
1 cabeza de ajos
Un huevo
Modo de hacerlo:
Después de bien lavados, los caracoles, los ponemos en una olla con agua fría (sin sal) y la colocamos al fuego, muy lento, para engañarlos. Esperaremos a que saquen muy bien los cuernos y comience a hervir el caldo.
Cuando rompa a hervir el agua los sacamos y los echamos en una escurridera. Volvemos a lavarlos.
Se vuelven a poner en la olla cubiertos de agua y añadimos cebolla, laurel, ajos, perejil, el hueso de jamón y la hierbabuena. Dejamos que cuezan bien.
Antes de finalizar la cocción refreímos unos ajos en aceite de oliva del Bajo Aragón y se los añadimos al caldo.
Sacamos los caracoles y colamos el caldo.
Lo colocamos en la olla y cuando comience a hervir echamos el arroz al gusto: unas personas quieren el arroz más caldoso y otras menos.
Cuando esté cocido el arroz le añadimos la clara de huevo revuelta (la yema la vamos a utilizar para hacer el ajoaceite).


Los caracoles se refreían con conejo; por otro lado se realizaba un ajoaceite que se comía junto con los caracoles (palillo al caracol untado con ajoaceite).


Los caracoles se ponían a remojo el día anterior, tapados con una tapadera de agujeros.
En Aragón los caracoles suelen comerse más con ajos que con salsa, aunque a las personas que nos gustan los catamos de todas las formas.
La receta del ajuaceite casero la tengo en otro post. Pincha sobre la imagen para llegar allí.


3 comentarios:

  1. Que curiosa receta, pero seguro esta rica, lo malo que yo los caracoles hace tanto que no los como que no se si todavia me gustan,alguna vez los veo, pero la verdad no entiendo mucho y no los compro, bsssssssssss.Sefa

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  2. Jo, anda que no hace tiempo ni nada que no como caracoles!.
    Me parece una receta super interesante y tiene que estar de maravilla.
    Me quedo con la curiosidad de ver esa conserva de caracoles.
    Yo el ajoaceite lo hago igual pero es otra de las cosas que comemos muy pocas veces porque el ajo en crudo no nos acaba de sentar bien.
    Total, que como siempre nos has puesto un post de lo más completo.

    Pochoncicos.

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  3. Que pena por esta zona no se consumen nada ..solamente los de mar ..y mira que me gustan los probé una vez en VALENCIA y me encantaron ..pero tengo que fastidiarme y conformarme con mirar tu receta ..eso si el abadejo buenisimo ..te sigo y te invito a compartir mi blog bsssMARIMI

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